La gran burla, La DEA pudo detener a Emma Coronel, dicen abogados de EU

La leyenda de Joaquín el Chapo Guzmán, considerado el narcotraficante más buscado por la DEA y uno de los hombres más poderosos del mundo, según la revista Forbes, creció nuevamente a niveles estratosféricos, luego que la semana pasada el diario angelino The Angeles Times revelara que el pasado 15 de agosto, su esposa Emma Coronel Aispuro dio a luz a dos niñas gemelas en territorio estadounidense.

Esa situación emparenta irremediablemente al Chapo con Estados Unidos, quien ahora puede darse el lujo de decir que sus hijas son naturales del país que tanto ha promovido y dicho que lo busca y quien, incluso, ofrece una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que lleve a su captura.

Lo que no se tiene claro es si Coronel Aispuro, quien según el certificado de nacimiento nació en California el 2 de julio de 1989, pidió ayuda al Gobierno de ese país para que sus hijas nacieran allá, o si todos los gastos fueron absorbidos por su familia, o por Guzmán Loera, ya que hasta el cierre de esta edición, ni las autoridades del condado de Los Ángeles, ni del hospital donde nacieron las bebés habían confirmado ni una ni otra cosa.

“No vamos dar información en torno a esa paciente puesto que ya no está en el hospital”, dijo lacónicamente Julie Triggs, vocera del hospital Valle del Antilope, en la ciudad de Lancaster, donde nacieron las gemelas.

Los accesos para obtener información referentes al nacimiento de las bebés se fueron cerrando desde el primer momento en que el diario LA Times dio a conocer la noticia y fue imposible conocer más detalles a todo lo acontecido, puesto que ni en Washington ni en California, ni en ninguna otra oficina federal se pudo concretar información.

“No vamos a dar ningún tipo de declaración respecto a ese caso, ya que es una situación que se encuentra bajo investigación”, dijo el vocero de la DEA, Chris Jakem a Ríodoce desde Washington.

La misma respuesta fue emitida por el Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE) y por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), quien hasta el cierre de esta edición no habían respondido llamadas ni mensajes, en tanto el Gobierno de México había declarado desde el jueves pasado que no iba a abrir ninguna investigación en torno al caso.

“No hay ninguna investigación sobre el tema“, se limitó a decir Adriana Cuevas, vocera de la Procuraduría General de la República (PGR).

El colmo de las burlas para el Tío Sam

En opinión de abogados, académicos, incluso policías estadounidenses, el que la esposa del Chapo haya tenido a sus hijas en Estados Unidos, es una cachetada con guante blanco al Gobierno de Estados Unidos, quien por una parte asegura buscarlo, mientras que por otra recibe a su esposa para que dé a luz a dos bebés.

“A como yo lo veo, es una burla, no solo para Estados Unidos, sino para México por la situación en que ocurre todo”, opinó Luis Carrillo, abogado penalista de California, y quien tiene años siguiendo el fenómeno del narcotráfico en México.

La misma opinión emitió un agente federal de Estados Unidos, quien pidió que no se revelara su nombre.

“Estamos conscientes de lo que eso significa, pero no podemos hacer nada”, dijo.

La misma expresión generó en cientos de comentarios de la nota publicada originalmente en el LA Times, y retomada por diferentes medios alrededor del mundo, cuyos lectores coincidieron que era el colmo para crecer el mito del Chapo, no solo considerado el hombre más buscado por la DEA, sino uno de los más poderosos.

Lo cierto es que ninguna autoridad pudo hacer nada al respecto. La madre, de origen estadounidense, simplemente regresó a su país y tuvo a sus bebés allá, las registró y pocos días después se regresó a México.

El silencio de EU

De acuerdo con abogados y académicos de California, el Gobierno estadounidense sí pudo haber arrestado a Emma Coronel bajó el cargo de Testigo Material, una acción legal que puede ejercer la justicia norteamericana cuando encuentra a una persona que tiene acceso a un criminal o prófugo, y entonces se le puede retener para que atestigüe en contra de esa persona.

“Pero iba a ser muy difícil que eso pasara, porque Estados Unidos se iba a ver muy mal deteniendo a una madre cuando va a un hospital a dar a luz; y si la detenían saliendo del hospital, iba a ocurrir lo mismo; ante la opinión internacional hubiera sido devastador para Estados Unidos una acción como esa”, dijo el abogado Carrillo.

Charles Weisselberg, profesor especializado en Procesos Criminales por la Universidad de Berkeley en California, confirmó el señalamiento de Carrillo, al indicar que es posible que, en una situación como esas se pueda retener a alguien cuando esa persona posee información que, en su momento, puede utilizarse en un proceso penal.

“Ha habido casos en donde se detiene a una persona mediante esa medida y queda detenido por meses”, expuso el académico.

No fue el caso de Emma Coronel, quien entró a Estados Unidos a mediados de julio por Caléxico, y regresó a México a finales de agosto, una vez que tuvo a sus dos bebés y le notificaron que las gemelas se encontraban en perfectas condiciones de salud.

“Realmente no había mucho que las autoridades estadounidenses pudieran hacer, porque no tenía orden de aprehensión y ni siquiera se le mencionaba en ningún archivo criminal de ninguna corte”, explicó a Ríodoce Shanon O’Neal, experta en estudios latinoamericanos del Consejo de Relaciones Foráneas de Estados Unidos.

Aunque para Sylvia Longmire, ex agente federal de Estados Unidos y autora del libro Los Cárteles de Hoy, el hecho de que Coronel haya decidido tener a sus hijos en Estados Unidos fue por cuestiones de seguridad.

“Está claro que, siendo la mujer del Chapo, se sintiera más segura que sus hijas nacieran en Estados Unidos en lugar de México”, opinó la escritora.

Certificados de Nacimiento

De acuerdo a los Certificados de Nacimiento a los que Ríodoce tuvo acceso, la primer bebé de Emma Coronel Aispuro nació a las 15:50 horas del pasado 15 de agosto, mientras que un minuto más tarde nació la segunda de las niñas.

El apartado donde se informan los datos del padre, efectivamente, aparece en blanco. Sin embargo, todo hace suponer que es la misma mujer con quien Guzmán Loera contrajo matrimonio el lunes 2 de julio del 2007 en el poblado La Angostura, de Canelas, Durango, según un reportaje de la revista Proceso.

Entonces Coronel tendría 18 años recién cumplidos y acababa de ganar el concurso para elegir a la reina de la Gran Feria del Café y la Guayaba 2007.

Aunque de acuerdo con una entrevista hecha por Julio Scherer a Ismael el Mayo Zambada, las cosas no ocurrieron así como reveló la revista Proceso. La realidad sigue siendo un misterio.

“Los EU no luchan contra el narco, lo administran”: Malcolm Beith

¿El principio del fin del Chapo?

Ismael Bojórquez

Autor del libro El último narco y periodista freelance, quien ha escrito para publicaciones como Newsweek, Foreign Policy y Jane's Intelligence Weekly, el reportero inglés Malcolm Beith fue localizado por Ríodoce en uno de sus viajes frecuentes por el mundo en busca de historias.

Hace tres años estuvo en Sinaloa, habló con escritores, periodistas, policías y militares, y subió a la parte baja de la sierra de Badiraguato en busca que información que le permitiera hacer una semblanza del que era ya el narcotraficante más célebre del mundo después del colombiano Pablo Escobar Gaviria, muerto en 1993: Joaquín Archivaldo Guzmán Loera.

El resultado de sus pesquisas fue su libro The Last Narco, escrito en buen inglés y traducido a varios idiomas. Ahora se dice sorprendido por la noticia de que una de las mujeres del Chapo Guzmán haya ido a tener a sus hijas a los Estados Unidos.

—La primera pregunta es si te sorprendió que una de las mujeres de Joaquín el Chapo Guzmán sea ciudadana norteamericana por su origen, debido a que nació en Los Ángeles, según notifica su registro. Te lo pregunto porque dices en tu libro que Emma Coronel nació y creció en La Angostura, Canelas, Durango, pero el acta de registro de sus gemelas, en Los Ángeles, California, dice que ella nació en esa ciudad, ¿qué te sugiere este cruce de datos?
—Sí, me sorprendí. Según mis investigaciones, creía que Emma Coronel había nacido en La Angostura. Mi fuente para esto fue la revista Proceso y las autoridades, pero eso es lo que pensábamos todos, no me justifico. Pero al mismo tiempo, no me sorprende mucho que un capo planee para que sus hijas nazcan en los Estados Unidos. Según el Departamento de Salud de Los Ángeles, Emma Coronel nació allí como Emma Modesta Coronel, el 2 julio de 1989. No dicen quién fue su padre, si fue Ignacio Nacho Coronel Villareal, como piensan mis fuentes, o fue otro.

—Cómo interpretas el hecho de que la mujer de Joaquín Guzmán haya ido especialmente a tener a sus hijas a los Estados Unidos? ¿Qué crees que pretende el Chapo? ¿Cómo queda la justicia norteamericana, que por un lado declara al Chapo el hombre más perseguido por sus policías y por el otro permite que su esposa dé a luz en Los Ángeles. ¿Lo ves como una burla?
—No veo burla, veo ironía, posiblemente algo difícil a entender para los que sufren la violencia del narco. Pero el hecho que hayan seguido y no detenido a Emma Coronel es muy importante. No hay evidencia contra Emma Coronel, entonces, no se puede ligarla a los crímenes de su esposo. Puede tener sus hijos adentro de ella, pero Emma Coronel no es el Chapo Guzmán.

“También, tenemos que pensar un poco como piensa el Chapo. El Chapo puede ser un capo, un hombre muy fuerte y violento en su dominio, pero al mismo tiempo, es un hombre. Tiene una familia. No trabaja en el narcotráfico cada miembro de su familia. Hay inocentes, y parece que el Chapo está planeando un futuro mejor para sus hijas, quienes ahora pueden crecer en los Estados Unidos sin arriesgar una vida bajo la sombra del narco y de su papá”.

—Cada vez surgen más elementos para pensar que el cártel de Sinaloa está siendo beneficiado por las estrategias del gobierno del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico, y ahora también parece que por los propios gringos, ¿estarías de acuerdo con esta visión?
—No. No veo un pacto. Y ligar esta noticia con los chismes de un pacto es una locura. Hay estrategias de lucha contra el crimen organizado y a veces parece favoritismo; y sí, parece que han existido intentos de comunicación entre oficiales y líderes de los cárteles como el Chapo, según algunas fuentes oficiales, pero esto no es un pacto, y no tengo evidencia de un pacto oficial.

—Escribes en tu libro que la DEA, o por lo menos algunos agentes, tienen la plena seguridad de atrapar al Chapo Guzmán, porque supuestamente ya no está rodeado de sus mejores amigos y se ha creado muchos adversarios. Eso te lo dijeron hace dos años, pero después esos mismos agentes te dijeron que era casi imposible atraparlo, ¿qué ha pasado entonces? ¿Quién lo protege? ¿Por qué ha sido tan difícil para el Gobierno, el mexicano y el norteamericano, dar con él? ¿Realmente lo están buscando?
—Buenas preguntas. Ustedes saben cómo opera el Ejército en Sinaloa y Durango; a veces, piensan las autoridades que tienen el Chapo en la mira, y después, ¡poof!, está en Guatemala, o en Guanaceví, o en Guanajuato, o es posible que esté en el Triángulo Dorado, o posiblemente en el Triángulo de las Bermudas.

“El Chapo se mueve en la sierra como quiere, sabemos esto. A veces, las autoridades tienen inteligencia sobre sus movimientos, pero sabemos que es muy difícil llegar a estos lugares en la sierra sin llamar la atención de alguien. He visto fotos de algunos generales que han intentado atrapar al Chapo; se puede ver cómo es casi imposible llegar a pueblos como La Tuna sin ser identificados.

“Pero... creo que los agentes de la DEA tienen razón en los dos sentidos. El Chapo tiene muchos adversarios. Está más solo que nunca. Vemos que el cártel de Sinaloa es más como fue anteriormente, una federación competitiva, con varios grupos que luchan contra ellos mismos para controlar territorios, y que no toman órdenes de un solo jefe como el Chapo. ¿Está perdiendo poder? La verdad, no sé. Lo veo más como los días finales del Padrino —Miguel Félix Gallardo— cuando él delegó poder entre varios grupos (uno fue el propio Chapo) para mantener el poder sin ser líder y así controlar todo.

“Sabemos que después de esto, las autoridades atraparon al Padrino —vamos a ver si eso pasa con el Chapo también. Hay varios agentes de la DEA y mexicanos y expertos que piensan que nunca van a atrapar al Chapo, porque él preferiría morir antes de ir al reclusorio otra vez”.

—Tienes muchos años cubriendo para distintos medios internacionales el tema de las drogas en México, ¿qué es lo que no has visto hasta ahora? ¿Qué sigue para México?
—Lo que no he visto, que me da más temor es lo que pasa en Tamaulipas ahora, donde los medios no cubren nada, nadie sabe lo que está pasando, hay masacres de cientos de personas inocentes que están muriendo y la prensa no publica nada. En Tamaulipas ahora no hay vida, solo muerte y se ve todo adentro de una niebla de guerra. Y no veo ningún éxito en este estado.

—¿Crees en el fin de esta “guerra”? ¿Hay que negociar con los capos? ¿Son posibles los pactos después de que el negocio del narco se ha horizontalizado tanto, se ha atomizado?
—No soy ni político ni ciudadano mexicano, entonces no sé si puedo contestar esto completamente. Es para el pueblo mexicano la decisión. Pero, sí, creo en esta guerra. Creo que el Estado mexicano tiene que luchar contra el crimen organizado, la corrupción, la impunidad. Ahora, lo que se necesita, de mi punto de vista, es reconstrucción, reconstrucción de una sociedad civil en lugares como Ciudad Juárez, en Culiacán, en todo Tamaulipas. Mejor Gobierno, mejor Policía, mejor educación —todo al mismo tiempo. Si no lo hacen ahora, el crimen organizado va a regresar y tomar control.

—¿Cuál es tu opinión del presidente Felipe Calderón frente al narco?
—Creo que el presidente ha hecho lo correcto. Ha cometido errores, por supuesto, pero su visión era correcta. Ahora, lo que tiene que hacer es terminar su sexenio solo con éxitos y asegurar que el próximo gobierno sigua en sus pasos contra el crimen organizado (no es decir guerra, pero seguro luchar contra corrupción, impunidad, inseguridad).

—¿Qué te dicen los 40 mil muertos de estos años?
—Es una tragedia. Una lucha contra el crimen organizado, en el futuro, debe ser una estrategia para mantener el problema, controlarlo, no crear una tierra de sangre.

—Ves a los Estados Unidos realmente combatiendo al narco?
—Sí, a su manera. Hay gente que dice que la guerra contra la droga es falsa en Estados Unidos y, pues sí, sabemos que no hay posibilidad de una guerra contra las “drogas”. Pero eso es semántico. En Estados Unidos hay una guerra para manejar (administrar) el narcotráfico. En ciudades grandes, detienen a narcos, a pandillas, pero el negocio sigue. ¿Están intentando ganar la guerra? Imposible. Solo pueden ganar la guerra cuando los estadounidenses dejen de consumir drogas.

—¿Cuál es tu interpretación de Rápido y furioso?
—Me parece un desmadre.