BALACERA EN MOTZORONGO, TEZONAPA, VERACRUZ

Tezonapa, Ver.- Un comando fuertemente armado secuestró al hijo de un empresario de Motzorongo, hirió a balazos a un ex líder cañero y escapó a bordo de dos camionetas, entre ellas una de batea, en la carretera estatal Tezonapa-Córdoba, a la altura de Motzorongo.

Los sicarios dispararon a fuego cruzado contra la camioneta de donde salieron sus ocupantes; dos escaparon hacia el ingenio Central Motzorongo no así Erick Guzmán Guerrero, de 38 años de edad, quien fue subido a un vehículo.

El plagio desató una fuerte movilización de la Secretaría de Marina y Defensa Nacional quienes tendieron un operativo de rastreó en caminos vecinales y comunidades en busca de la víctima y secuestradores.

Informes señalan que en la misma camioneta con el plagiado, viajaba Natividad Velázquez Cadeza y un tercero de quien se desconoce nombre, sólo que fueron sacados del ingenio por su hermano Rosalío Velázquez.

La fiscalía del fuero común inició este jueves un expediente por la desaparición del empresario y contratista de Motzorongo.

El plagio ocurrió a las 11 de la mañana del jueves cuando Erick Guzmán, Natividad Velázquez y un tercero, viajaban en una camioneta Ford lobo blanca, placas XN-17845, sobre la carretera estatal Omealca-Tezonapa.

A la altura del primer tope de Motzorongo fueron emparejados por seis sujetos fuertemente armados que viajaban en dos camionetas oscuras, lo obligaron a doblar a la izquierda donde dispararon en varias ocasiones para obligar a detenerse.

Armas en mano, los maleantes continuaron la refriega y al descubrir que sus objetivos escapaban a pie, rodearon el área para evitar se ocultaran en alguna vivienda.

Tres de los individuos interceptaron a Erick Guzmán y lo subieron a la batea de una camioneta al tiempo que el resto de sus acompañantes, alcanzaron a escapar y refugiarse en el ingenio Central Motzorongo.

Testigos confirmaron que el grupo armado enfiló sobre la carretera estatal rumbo a Córdoba pero anoche no existían mayores informes al respecto.

Los estruendos por la balacera alarmaron a la población quien desde su ventana observó la escena. Algunos decidieron permanecer dentro y otros, asomarse al descubrir que la situación estaba controlada.