De terror y miedo

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Pelean Mexicali “El Macho Prieto” y “Los Garibay”

40 por ciento de los asesinatos en la capital son por narcomenudeo

Autoridades estatales investigan las últimas ejecuciones en Mexicali, la principal línea de investigación es un enfrentamiento entre Gonzalo Inzunza y José Manuel Garibay, por el control de la plaza. Incluso en el asesinato del agente de la Secretaría de Seguridad, Carlos León Terreros, se sospecha de este contexto criminal. El 12 de junio, Garibay obtuvo la libertad y abandonó –aunque no del todo- el penal de Puente Grande, Jalisco. La violencia se recrudeció en los últimos dos meses. Datos de inteligencia revelan que  Luis Fernando Castro Villa y/o Cenobio Flores Pacho “El Cheko”, continúa operando territorio mexicalense, aunque fuera de Baja California

Tras el asesinato de Carlos León Terreros, integrante del equipo de Inteligencia  de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, cometido el domingo 29 de julio, la tesis oficial responsabiliza a Gonzalo Inzunza Inzunza “El Macho Prieto” y al recientemente liberado José Manuel Garibay Félix “El Manuelón” como el origen de esa y otras ejecuciones en la capital del estado.

“El Macho Prieto” es el representante del Cártel de Sinaloa, comandado por Joaquín Guzmán “El Chapo” e Ismael “El Mayo” Zambada, en el corredor entre Mexicali, pasando por San Luis Río Colorado y Puerto Peñasco, Sonora.

“El Manuelón” es uno de los hermanos Garibay, quienes delinquieron en la capital cuando, prófugos, estaban y siguieron manteniendo cierto control de la plaza, aun estando encarcelados.

Ambos son identificados oficialmente como parte del Cártel de Sinaloa, aunque después de su liberación, el 12 de junio de 2012, al “Manuelón” lo ubican en proceso de adherirse al Cártel de Jalisco, organización delictiva que de acuerdo al gobierno federal lideraba, entre otros, Nicolás Balcázar López, detenido  la última semana de junio en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.

“El Manuelón” estaba preso en el Penal de Puente Grande -de ahí la liga con Jalisco-, señalado de encabezar la banda de secuestradores y narcotraficantes “Los Garibay”, pero obtuvo su libertad al deslindarse de los cargos delictivos por los que fue procesado en Juzgados de Baja California y el Estado de México.

En la SSPE bajacaliforniana consideran que una vez en libertad, Garibay habría viajado a Mexicali para disputar el terreno delictivo a Inzunza, y que ello sería la causa de las recientes ejecuciones en la capital. Sin embargo, se imformo por personas relacionadas con el penal de Puente Grande, que Garibay mantiene presencia tanto en Jalisco como en la prisión, dado que dejó “negocios” al interior de esa cárcel federal.

Los detectives locales consideran que la permanencia de “El Manuelón” en Jalisco, no alteraría la hipótesis de su conflicto con “El Macho” en Mexicali, sobre todo tomando en cuenta que el primero pretende dejar las filas de Sinaloa para integrar las de Jalisco.

“El Gordo” Garibay se refugia en Puente Grande

José Manuel Garibay Félix “El Gordo” o “El Manuelón”, líder de la banda de secuestradores y narcotraficantes “Los Garibay”, obtuvo su libertad absolutoria al librar todos y cada uno de los delitos por los que fue procesado en Juzgados de Baja California y el Estado de México. Hoy se oculta en el mismísimo penal de Puente Grande, de donde salió hace más de mes y medio.

Mientas esperaba la resolución de un Juzgado de Distrito de Toluca, donde se le enjuició por acopio de armas, delincuencia organizada y delitos contra la salud, “El Gordo” promovió un amparo para que se le entregaran las boletas o comprobantes penitenciarios de las causas criminales por las que fue liberado en Juzgados de Mexicali y Ciudad Morelos. El amparo se le concedió en marzo último, y la autoridad carcelaria de Jalisco acató la orden de expedir las mencionadas boletas. Finalmente, en el tribunal mexiquense se dictó su sentencia absolutoria por los delitos federales.

Garibay Félix abandonó el Reclusorio Preventivo de Guadalajara el 12 de junio de 2012. Sin embargo, existen versiones en el sentido de que José Manuel no puso “tierra de por medio”, y casi todas las tardes acude de “visita” al penal de Puente Grande, donde se le señalaba como el líder del autogobierno desde 2010.

Jurídicamente, “El Gordo” libró los siguientes procesos penales, unos mediante la obtención de amparos, y otros al dictarse sentencias absolutorias a su favor: 202/2002, del Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal en Mexicali (delito de secuestro); 713/2002, del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (asociación delictuosa y homicidio); 60/2003, del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (asociación delictuosa y homicidio); 131/2003, del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (asociación delictuosa y robo calificado); 164/2002-I, del Juzgado Segundo de Distrito “A” en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México (delitos contra la salud, delincuencia organizada y acopio de armas).

Internos, personal administrativo y operativo del reclusorio jalisciense aseguran que José Manuel Garibay Félix no deja de acudir al penal, sobre todo después de las tres de la tarde, cuando supuestamente ya no se admiten visitas. Únicamente le perdieron la pista a mediados del mes de julio, cuando desapareció por un par de semanas.

Presuntamente “El Gordo” era el encargado de la plaza en la cárcel para procesados. En los pasillos de Puente Grande se escuchaba a los reclusos platicar de las aventuras del violento secuestrador y homicida, entre éstas, el manejo del tráfico de drogas y prostitución de mujeres y homosexuales.

Al parecer, el delincuente encontró el escondrijo perfecto para ocultarse de sus enemigos: una penitenciaría ubicada a 17 kilómetros de Guadalajara. ¿Quién lo buscaría en el penal de Puente Grande, donde causó baja?

El enfrentamiento en Mexicali

Por lo menos otros 17 homicidios se presentaron en la capital del estado en el mes de julio, donde la violencia entre pandillas, el narcomenudeo y ejecuciones, fueron las principales causas.

Destaca el hecho de que la mayoría de los homicidios se encuentran en zonas controladas por los grupos de “Los Garibay”, en el Valle de Mexicali y la Zona Oriente, pilar de las operaciones de “El Macho Prieto”.

El poder de “El Manuelón” ya había sido corroborado por autoridades estatales, luego que en marzo se detuviera a Erick René Contreras López “El Bagre”, de 25 años, detenido con un arsenal. En ese momento declaró que era el propio Garibay Félix quien ordenaba las ejecuciones a distancia desde Puente Grande.

Cerca del 40 por ciento de las ejecuciones en Mexicali tienen que ver con el control del narcomenudeo en la ciudad. De acuerdo a estadísticas,  la situación es más grave en la Zona Oriente. Las autoridades estatales han sido claras al determinar que por lo menos cinco homicidios perpetrados en lo que va del año, están relacionados con una pugna interna entre líderes locales del Cártel de Sinaloa, a las órdenes de “El Chapo” Guzmán y “El Mayo” Zambada.

Daniel de la Rosa, secretario de Seguridad Pública de Baja California, explicó que células de “El Macho Prieto” y del debilitado grupo de “Los Garibay”, mantienen una pugna por el control en el Valle de Mexicali, pese a que ambos bandos continúan a las órdenes de “El Chapo” y “El Mayo”.

“Sin embargo, aún no se ha generado una ola de ejecuciones por esta situación”, aseguró el titular de la SSPE, quien en su análisis agregó: “Actualmente, cuatro de cada diez homicidios se encuentran relacionados con el crimen organizado, el resto, con delitos de índole común”.

Gonzalo Inzunza Inzunza “El Macho Prieto” está identificado por el Consejo Estatal de Seguridad Pública como el principal brazo ejecutor del Cártel de Sinaloa, que trafica y controla desde Puerto Peñasco, Sonora hasta Mexicali. Le siguen los operadores Luis Fernando Castro Villa y/o Cenobio Flores Pacho “El Cheko”, con los alias “El 06”, “El Negro” y/o “El Bravo”, con quien se sabe comparte estructura criminal, y otro líder de célula al que solo se identifica como “El Tony”.

Por tratarse de operadores del mismo cártel sinaloense, estos sujetos habían mantenido cierta calma en la capital del estado, pero el termómetro ha aumentado. En lo que va del año se han registrado cerca de 90 homicidios, y según las indagatorias, una parte importante está relacionada con el narcotráfico.

Coincide el incremento de la violencia con la liberación de Garibay del Penal de Puente Grande, Jalisco, y una supuesta intención del líder de “Los Garibay” de afiliarse al Cártel de Jalisco para, desde aquel estado, controlar la frontera de Mexicali.

El enfrentamiento en la capital es básicamente por el control de la venta y distribución de droga en determinadas colonias del valle cachanilla, incluso por “bajes-robos” de cargamentos menores de enervantes, entre las diferentes células dedicadas al narcomenudeo.

De acuerdo a De la Rosa, para atajar los problemas que generan estos enfrentamientos “se requiere una mayor interacción entre todas las instancias, y en este caso, en particular una mayor operación en Mexicali, sobre todo en las zonas que se están planteando como puntos de internación de diversos delincuentes, o personas de grupos delictivos que vienen de Sonora o Sinaloa, como los homicidios que han acontecido en días pasados”.

El funcionario estatal complementó que conforme a datos de inteligencia recabados,  “El Macho Prieto” tiene una presencia muy determinada n Puerto Peñasco, el Golfo de Santa Clara, San Luis y diversas regiones de Sonora; constancia de ello son los túneles encontrados  en Tijuana y San Luis Río Colorado, pertenecientes al grupo del Cártel de Sinaloa, específicamente a  Inzunza, del cual reconoce, opera en la capital del estado.

Asimismo, Daniel de la Rosa detalló que mientras en Tijuana los grupos de narcomenudeo se enfrentan por zonas, los delincuentes integrados a una célula se encargan  de distribuir la droga y asesinar a quienes consideran, les están haciendo competencia.

En Mexicali la situación es diferente, ya que si bien las disputas son entre narcomenudistas, los asesinatos se asignan a grupos de homicidas provenientes del sur. “Son matones foráneos que establecen algún tipo de contacto con agentes o ex agentes locales”, dijo el funcionario, a la par de establecer que la distribución de enervantes en la capital bajacaliforniana, se da por medio de grupos delictivos que operan desde Sonora, por lo que los líderes no se encuentran en la entidad.

Asesinatos por droga en Mexicali

El jueves 19 de enero de 2012, mataron a Jesús Daniel Samaniego Félix, agente de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Mexicali, mientras éste se preparaba para comer en el restaurante Sara’s, ubicado frente a la unidad central de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

El homicidio fue  perpetrado a plena luz del día, en una de las avenidas más concurridas de Mexicali. Pese al calibre de las armas y la gran cantidad de disparos, su acompañante, una agente municipal que resultó ilesa, el alcalde Francisco Pérez Tejada Padilla dio la orden despedir con honores al agente recién caído, por “morir en cumplimiento de su deber”, señalaría ante  medios de comunicación.

Posterior al suceso, investigaciones en el seno de la PGJE y de la propia SSPE, relacionaron el homicidio con el robo de un cargamento de droga que trasladaba uno de los grupos de Gustavo Inzunza, donde se involucró a más agentes policiacos.

Localmente, decidieron no abundar en la indagatoria y remitieron el expediente a la SIEDO, por tratarse de delincuencia organizada. Más de seis meses después, la indagatoria no ha registrado avances en términos judiciales.

Sin embargo, los criminales siguieron actuando. Pasaron cuatro meses y otro de los oficiales señalados por el “baje” del enervante,  también fue ultimado el 4 de mayo de 2012 en su domicilio. Para entonces, David Yahuaca Tamayo era ex agente y había causado baja tras presentar una incapacidad apócrifa el 17 de enero, apenas dos días antes de la ejecución de Samaniego Félix. Los asesinos dejaron más de 40 casquillos en la escena del crimen.

En su momento, la coordinación de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada  (SIEDO) en Mexicali, informó que Yahuaca Tamayo se encontraba bajo investigación en el homicidio de Samaniego Félix. Hasta ahí.

Ambos asesinatos se relacionaron con María Martha Fernández Maldonado, vendedora de bienes raíces acribillada el 12 de octubre de 2011, ya que un grupo delictivo sospechó que los había denunciado, luego que dos de los tres domicilios que les rentó, fueron cateados y asegurados por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional en los dos meses que precedieron al asesinato.

El análisis pericial determinó que una misma arma calibre .40, se encuentra relacionada en las ejecuciones de Samaniego y Fernández, de ahí la proporción judicial de los dos expedientes.

En el caso de la mujer, fueron detenidos los ex militares José Antonio Parra Camargo, sargento de Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), y Cristian Hernández Araiza, con rango de capitán del Ejército Mexicano. El primero, hermano de Jesús Antonio Parra Camargo, ex agente de la PGJE. De acuerdo a las primeras indagatorias, todos ellos a las órdenes, incluso algunos compadres, de “El Macho Prieto” y  Luis Fernando Castro Villa y/o Cenobio Flores Pacho “El Cheko”.

No obstante, pese a su cercanía con los principales narcotraficantes de Mexicali, las averiguaciones tras la captura de Camargo tampoco han avanzado.

Zona Valle, de “Los Garibay”

Desde su trinchera en el Valle de Mexicali, a pesar de las bajas y las detenciones, incluso desde la cárcel, “Los Garibay” han mantenido el control delictivo desde el Ejido Benito Juárez, hasta Chiapas y Ciudad Morelos, además de su influencia en San Luis Río Colorado.

“En el caso de ‘Los Garibay’, hay reminiscencias de lo que fue el grupo de ‘Los Garibay’ de ataño, hay parientes, primos, un hermano que quedó libre, que son los que han venido realizando esa actividad, se les ha detectado, cuando se detuvo al líder de ellos, Manuel Garibay, que tenían diversas gasolineras, condominios, etc, en diversas regiones de Sonora y Jalisco, y del Valle de Mexicali” detalló el secretario Daniel de la Rosa.

De los hombres de esa familia, están detenidos Manuel (ya en libertad) y Gerardo Garibay Espinoza, así como Manuel Garibay Félix,  quien procesa un amparo para obtener su libertad. José Luis Garibay Espinoza sigue libre.

“Ahí lo que se viene generando es esa pugna entre ese grupo de ‘Los Garibay’, que se ha dedicado históricamente y que siendo desarticulado, se habían refugiado en Sonora, Sinaloa  y otras partes del país, y son lo que están queriendo generar la operación y traen la pugna con este grupo delictivo del ‘Macho Prieto’ y otros”, citó el titular de la SSPE.

El grupo debilitado por constantes detenciones de la Policía Estatal Preventiva, aún mantiene pugnas con bandas rivales por medio de su brazo ejecutor, un grupo de sicarios que eventualmente arriban al estado, según declaraciones de algunos cómplices capturados y criminales de células rivales, también arrestados.

Esta célula de “Los Garibay” tiene relación con diversos atentados criminales en expedientes ya documentados en la PGJE, uno de los cuales ocurrió el 13 de marzo de 2012, donde un menor de 16 años resultó lesionado en hechos ocurridos en el Ejido Chiapas III.

El arma utilizada en este ataque fue recuperada por la Policía Estatal Preventiva al día siguiente, cuando capturaron a Erick René Contreras López “El Bagre”, de 25 años de edad; José Ignacio Álvarez Chávez “El Nacho”, de 23; y Gildardo Andrés Velázquez Covarrubias “El Coruco”, de 25.

Fueron interceptados en las inmediaciones del poblado Benito Juárez en el Ejido Piedras Negras, a bordo de una Jeep Grand Cherokee. Llevaban un rifle calibre nueve milímetros automático; un rifle calibre .223; 14 cartuchos calibre .223; 16 cartuchos calibre nueve milímetros; 11 cartuchos calibre 40; diez cartuchos calibre 7.62×39; once cargadores de diversos calibres y 120 balas.

Declararon que recibían órdenes de parte de Manuel Garibay Félix, y que en los homicidios eran apoyados por un grupo armado procedente de Sinaloa, encabezado por un hombre identificado como “El Gavilán”.

Previamente, el 11 de diciembre de 2011, fueron asesinados Manuel Valenzuela Caro y Julio Garibay Osuna en la colonia Miguel Alemán. Extraoficialmente, la información pública fue que el primero se encargaba de cuidar el rancho en la colonia Miguel Alemán, y el segundo era primo de “El Gordo” Garibay.  Sin embargo, al cruzar la información de armas de fuego con las que se perpetraron otros homicidios, los resultados provocaron que los investigadores abrieran como línea de investigación la presunción de que estos hombres fueron asesinados por miembros de su propia célula.

Adicionalmente, las mismas pistolas se usaron para disparar en contra de tres personas cuando se encontraban fuera de su domicilio en el Ejido Chiapas I, el 10 de marzo de 2012.

Las indagatorias están abiertas, los indicios recabados, las líneas de investigación con sus presuntos responsables establecidos; incluso, tratándose del Valle de Mexicali, existen investigaciones abiertas con agentes municipales detenidos, liberados, o sospechosos de apoyar a “Los Garibay” en sus actos criminales. Pero de nuevo, ni en la SIEDO ni en la PGJE, se registra avance.