De terror y miedo

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Las prostitutas de la mafia


Con alrededor de 37 narcomantas colgadas en diferentes puntos del municipio de Guamúchil, Sinaloa, se exige  al gobernador de la entidad, Mario López Valdez, que se aclare la muerte de María Susana Flores, la modelo y reina de belleza que fue abatida durante un tiroteo entre presuntos miembros del Cártel de Sinaloa y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional. 

Los mensajes, firmados a nombre de“El Cholo Iván”, jefe de sicarios de del Cártel de Sinaloa, dejan entrever que la que la ex reina de belleza, sostenía una relación sentimental con éste integrante de la organización de “El Chapo Guzmán”.

El mundo de las mujeres que divierten al crimen organizado. Dinero, poder, lujos, excesos y mujeres, estos son solo algunos de los tesoros más preciados que con el paso del tiempo adquieren los grandes capos de la droga.

En el caso de éste último, las mujeres representan una muestra del poder que tienen estos individuos, quienes pueden elegir y disponer de los cuerpos y rostros más bellos, todo bajo el dominio del dinero y la fuerza que ello implica.

Para los capos del narcotráfico las mujeres simbolizan la compañía fugaz, la posesión, el objeto y la figura para sus ratos de ocio y libertad. Pero, en algunos casos la mujer suele convertirse en algo más que simple placer. Se vuelven el brazo derecho, en la confidente e incluso escalan peldaños dentro de la organización criminal.

¿Qué rara atracción ejerce la belleza sobre el poder del mal?¿Qué insinuante tentación representa el mal para la belleza?¿Fórmula explosiva o pacto indisoluble? Los capos se obsesionan con modelos, reinas o actrices y algunas simplemente se dejan seducir. Les ofrecen el cielo antes de sumirlas en el infierno. Se enamoran del mal y terminan de rodillas ante la justicia o diez metros bajo tierra.

Las jóvenes son literalmente moldeadas para satisfacer el gusto de peligrosos narcotraficantes. Las sueñan con muchas curvas, senos voluptuosos, caderas generosas, labios carnosos, y por lo general rubias.

Los narcos empiezan a pedirlas con ciertas características como si se tratara de comprar un coche. En caso de no encontrarlas las mandan hacer a los laboratorios.En el mundo en que las mujeres son torneadas y moldeadas al gusto del capo suelen satisfacer el gusto de los criminales, o llamadas “chicas prepago”.

Los narcos gastan miles de dólares en cirugías para fabricar a sus mujeres.

ACTRICES Y REINAS DE BELLEZA

Susana Flores Gámez, ganadora del certamen “Miss Sinaloa 2012”, murió en Mocorito, Sinaloa, durante un enfrentamiento entre militares y gatilleros. La joven tenía 22 años de edad, estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Su error, ser mujer del narco.

Una reina de belleza atrapada y deslumbrada por los placeres del dinero fue Laura Elena Zúñiga Huizar, quien también fue reina de belleza en Sinaloa, quien además fue detenida en diciembre de 2008 con sicarios del cártel de Juárez, quedando en libertad 30 días después. Fue pareja de Raúl García, alias “El Doctor”, quien es señalado como operador financiero de la organización encabezada por el “Chapo Guzmán”.

Y hablando del narcotraficante más poderoso del mundo, éste conquistó el corazón de Dolly Cifuentes Villa, modelo y actriz, quien se encargaba de lavar dinero del narcotraficante, además de servir como una de sus tantas amantes.

Otro caso fue el de Juliana Sossa Toro, modelo colombiana, quien con su cuerpo perfecto y su lindo rostro cayó en manos de José Jorge Balderas garza, alias el “J J”, con quien fue detenida.

Pero el poder y el dinero del “J J” rondaron por el mundo de la farándula. Silvia Irabién, conocida como la “Chiva”, playmate, modelo y participante del reality show “Big Brother”, también fue mujer del narcotraficante, con quien además tuvo una hija.

Siguiendo con el rubro de las actrices, tenemos a la venezolana Alicia Machado, quien fuera Miss Universo en 1996 y quien procreó una hija con Gerardo Álvarez Vázquez “el Indio”, operador del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, quien fuera detenido en el 2010.

Quien también se relacionó con las nuevas generaciones del narcotráfico en México fue la actriz Arleth Terán, quien sostuvo un cálido romance con Edgar Valdés Villareal “la Barbie”.

Uno de los casos más sonados fue el de la actriz colombiana Sofía Vergara, quien fue captada con un integrante del cártel del Norte del Valle en 2009, Andrés López, alias “Florecita”, cuya historia inspiró la serie “El Cártel de los Sapos”.

LA REINA DEL PACÍFICO

Su éxito: las relaciones públicas. Su cualidad: la belleza. Su logro: pasar de amante a jefa. Sandra Ávila, la reina del Pacífico, proveniente de una familia acomodada, fue una de las mujeres más importantes al frente del trasiego de droga. Vivía en un mundo subyugante de poder, lujo, acompañada de los grandes capos. Su peculiaridad, hermanar, en segundos a los grupos rivales; y por otro traicionarlos y ser culpable del derramamiento de sangre.

Entre sus amantes destacan Gonzalo Chano Araujo, El “Mayo” Zambada, Ignacio “Nacho Coronel” Amado Carrillo, El Señor de los Cielos y Vicente El Viceroy Carrillo Fuentes. Su último amante fue “El Tigre” Espinosa Ramírez. 

Logro conjuntar diversos intereses, siempre comunes, del traslado y distribución de drogas, conformando a la Federación, una mezcla de 5 de los 9 cárteles del narcotráfico en México y Colombia.

Operadora y lavadora de miles de millones de dólares, producto de la venta de cocaína y otras drogas, Ávila Beltrán, se descubrió ante sus socios como una mujer fuerte, calculadora, decidida, tenaz, seductora y muy enamorada del hombre en turno. 

Encargada además de las relaciones públicas para la organización criminal de Archibaldo Joaquín El Chapo Guzmán Loera, El Mayo Zambada García, El Nacho Coronel Villarreal, del cártel de Sinaloa y Don Diego Montoya Sánchez, líder del cártel colombiano del Norte del Valle, recientemente detenido, su función consistía en operar la logística para la introducción de cocaína a Estados Unidos y Europa procedente de Colombia por los cárteles mexicanos. 

Sus actividades, contactos y su influencia en el mundo de las drogas, fueron los motivos para que a Sandra Ávila Beltrán, la nombraran La Reina del Pacifico, pues dominaba la zona marítima desde Colombia hasta Estados Unidos, desde su sede en Guadalajara. 

LA CONEXIÓN COSTARRICENSE

La costarricense Keysi González Corales, quien maneja el negocio de la prostitución en diferentes estados de la República, principalmente en el estado de Yucatán donde mantuvo nexos con el extinto líder del cártel del Golfo, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, quien mantiene, a pesar de ser abatido por el Ejército, bajo su yugo la península yucateca. Por ejemplo, fue él quien “reestructuró” las redes de esa organización criminal en esta plaza y, a través de Los Zetas, su brazo armado, decapitó a 12 narcodistribuidores.

El cártel también controla el tráfico de migrantes, así como giros negros y la prostitución. De acuerdo con los reportes, los integrantes de la organización no sólo colocan la droga entre los consumidores VIP (Personas Muy Importantes, por sus siglas en inglés), también los espía para que a través de los servicios de las meretrices que cooperan con ellos, conocer sus “secretos de alcoba” y chantajearlos posteriormente.

Por lo que atañe a Carrera Domínguez, ella es mencionada en investigaciones relacionadas con las operaciones de la mafia cubano-estadunidense, que ha dejado huellas de sangre en la península, su bastión en el territorio mexicano.

Desde hace años, esa mafia amplió sus actividades al narcotráfico, lo que la confrontó con Los Zetas. Esta rivalidad ha dejado una secuela de muertes en Quintana Roo y Yucatán. Una de éstas es la del cubano-colombiano Manuel Duarte Díaz, asesinado el 3 de julio de 2007, justo cuando salía de las instalaciones del INM en Mérida, adonde había acudido para realizar trámites migratorios acompañado por Reyna Montalvo Cobá, bailarina en un burdel de la ciudad de Progreso, Yucatán.

Hay algunos indicios que vinculan a Keysi González con el grupo de Los Zetas, a quienes, se asegura, González les proporcionaba prostitutas de sus burdeles para que los delincuentes les asignaran diversas tareas.

El NARCO CONTROLA LAS ZONAS DE TOLERANCIA EN TODO EL PAÍS

A Viridiana Huerta le dieron ocho balazos y la arrojaron desde un puente hacia el fondo de un canal lateral de la presa Matanguarán, en el occidental estado de Michoacán. Tenía 19 años de edad y su rostro quedó irreconocible por los golpes de sus agresores.

Las prostitutas se cambian el nombre y la identidad para guardar el anonimato que requiere esta profesión, con lo que se colocan en el nivel más vulnerable de la expansión del narcotráfico en el país.

Solas, escondidas y despreciadas fallecen violentamente en México 182 trabajadoras sexuales cada mes, y 2,184 son las víctimas del crimen organizado al año, según el compendio hemerográfico de la asociación nacional Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer.

Los testimonios recopilados revelan que las bandas del narcotráfico pelean el control de las zonas de tolerancia con diversos fines: cobrar derecho de piso, obligar a los dueños de bares y centros nocturnos a vender droga e inmiscuir en el negocio a las chicas como contacto con clientes o como consumidoras.

Algunas veces, las sexoservidoras son obligadas por los narcomenudistas; otras, embaucadas con dinero de “iniciación” en el negocio, por cuyo concepto, los narcotraficantes llegan a dar hasta 50,000 pesos para que ellas acepten la mercancía y la revendan; metanfetaminas, marihuana y cocaína en piedra son la mercancía más común dentro del negocio asociado a la prostitución, revela Lucía, una sexoservidora del Distrito Federal.

En éste sentido, se tiene información de que en la comunidad de Los Parga, Aguascalientes, fueron ejecutadas las sexoservidoras Lluvia Aguirre, de 18 años; Viridiana Aguirre, de 20, y María Rodríguez, cuya edad se desconoce hasta el momento, prostitutas jóvenes, de quienes se supo por testimonios extraoficiales que habrían estado involucradas con tres individuos, miembros del crimen organizado y recientemente detenidos por el Ejército Mexicano.

Greici Lizbeth Vargas, una prostituta de 19 años de edad, fue decapitada después de aportar pruebas en contra del ministerio público, Miguel Ángel Puch, adscrito al municipio de Cancún, Quintana Roo, implicándolo con un sicario de la banda de los Zetas.

Las ejecuciones y desapariciones de prostitutas se concentraban hasta hace unos años en los estados con mayor presencia del crimen organizado, que son Chihuahua, Coahuila, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz, Morelos, Nuevo León, Guanajuato, Michoacán y Guerrero; sin embargo, hoy en día, suceden en la mayor parte del país, incluso en el Distrito Federal.

Es decir que el narco se ha ido adueñando poco a poco de los territorios y zonas que anteriormente estaban destinados exclusivamente a ejercer la prostitución. En todo el país toman plazas y con ello el negocio de la prostitución en cada estado.

El crimen organizado suele tomar las zonas de tolerancia bajo su control para obligar a las prostitutas a trabajar bajo las órdenes de algún capo local. A las mujeres dedicadas a éste oficio, el narco las obliga a colaborar en  diversas labores, desde la venta directa de estupefacientes hasta el sondeo y ubicación de clientes acaudalados que posteriormente son blanco de extorsión o secuestro.

Alrededor de la prostitución se tejen complejas redes de complicidad, por ejemplo, se sabe que desde hace años, en el estado de Morelos, células de “Los Zetas” y de los hermanos Beltrán Leyva se han aliado con autoridades locales para extorsionar a las prostitutas: “Nos cobran 500 pesos a la semana por dejarnos trabajar y no sabemos quiénes son, no nos dejan en paz”, denuncia “Rosario”, una sexoservidora del municipio de Cuautla.

“Estrella”, una veterana con 30 años en el oficio, lamenta que los narcotraficantes de hoy apunten sus ganancias a las adicciones de las prostitutas: en su mundo, cuatro de cada 10 sexoservidoras son drogadictas.

Las modelos y reinas de belleza, suelen también tener fuertes nexos con las diferentes bandas del crimen organizado, Un caso paradigmático es el sucedido en el estado de Tamaulipas, donde  Julieta Gómez había sido reclutada como “escort” o acompañante tipo VIP, donde además de servir como anzuelo para hombres de gran poder adquisitivo, también era víctima de explotación laboral, pues de los ingresos que obtenía por su labor como escort, conservaba únicamente un pequeño porcentaje.

LAS DEBILIDADES DEL “CHAPO”  

De acuerdo son informes del estado de Baja California, existe una  casa, ubicada en el municipio de Los Cabos, que habría sido rentada por el famoso narcotraficante mexicano para tener un encuentro amoroso con una prostituta.

Según los reportes, el hombre más buscado por el Buró Federal de Investigaciones en Estados Unidos, habría citado a una prostituta en la residencia ubicada en Punta Ballena, aproximadamente, aunque él no habría hecho directamente el acuerdo, sino que la sexoservidora fue contratada por un tercero de quien  se desconoce su identidad.

La mujer fue llevada con los ojos vendados y estuvo esperando un tiempo en la residencia, en la que sólo se encontraba un jardinero y una cocinera.

Las fuentes señalan que los trabajadores de la casa, quienes habían sido recientemente contratados para el cuidado de la misma,  no sabían a quién esperaban hasta que el jardinero fue mandado a recoger a un hombre a una pista clandestina, y fue entonces que el jardinero se percató de que se trataba de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Aparentemente “El Chapo” es un cliente habitual de dicha sexoservidora, de quien se desconoce su identidad, y con quien eventualmente el líder criminal sostiene encuentros íntimos, siempre bajo el mismo modus operandi; es decir en una lujosa mansión aparatada de las conglomeraciones urbanas, con personal doméstico nuevo y bajo el más absoluto sigilo.